Desde hace ya unos meses, desde la Asociación de Vecinos Miguel Hernández, junto con la Asociación Amigos del Azorín, estamos llevando a cabo la reivindicación del derecho que tenemos a disponer y disfrutar de un Centro Cívico y Cultural.

Creemos que sobran las razones pero vamos a enumerar algunas:

– Porque la única cultura que entra en el barrio es un autobús con libros una vez por semana.

– Porque la biblioteca/sala de estudios  más cercana dista del barrio unos 3 km, por no hablar de que vivimos en un barrio aislado por dos polígonos industriales y una carretera de circunvalación.

– Porque las Asociaciones que tenemos nuestro espacio en el  Centro Azorín, no podemos llevar a cabo, por falta de espacios e infraestructuras y por el mal estado de estos, todos los proyectos que se podrían realizar si contásemos con estos equipamientos.

– Porque Vereda de los Estudiantes es un barrio “olvidado” en cuanto a la construcción de equipamientos públicos; disponemos de un colegio al que le faltan 2 fases para su finalización.

Si os apetece seguir leyendo, aquí van algunas razones más:

– Los Mayores de nuestro barrio disponen de un local ubicado en los bajos de un edificio de viviendas donde se reúnen a jugar al bingo y a las cartas, fundamentalmente. El envejecimiento activo por el que debemos apostar no admite que se reduzca el ocio de los mayores simplemente a juegos de mesa. Los mayores merecen una oferta de actividades acorde con sus capacidades e intereses. Nuestra apuesta es por un centro intergeneracional que no aísle a nuestros mayores y que personas de cualquier edad puedan compartir la riqueza que ofrece un espacio cultural común.

– La infancia; los niños y niñas de este barrio deben disponer de espacios fuera del colegio, donde puedan explorar diversas actividades culturales. La evidencia más clara es la inexistencia de una biblioteca, disponiendo como recurso más parecido un bibliobús,  lo que ejemplifica el escaso desarrollo cultural de nuestro barrio. La apuesta por la educación ha sido el estandarte del actual equipo de gobierno, por lo que deben poner en valor la creación y dinamización de  espacios culturales como  una inversión en la formación integral de los menores.

– Jóvenes y adultos; las inquietudes de esta franja de edad son diversas, pero sus posibilidades de participación también. Necesitamos generar opciones y para ello disponer de un Centro en el que se pueda ajustar la respuesta cultural a la demanda. En la actualidad nuestra visión es que las posibilidades de practicar un ocio nocivo en los jóvenes se acrecientan sino se dispone de una alternativa saludable como puede ser un Centro Cultural.

Los beneficios sociales y económicos aun siendo difícil de cuantificar, merecen la inversión que exigimos, ya que la satisfacción personal que produce se traslada como correa de transmisión a otras dimensiones sociales (familia, amigos, instituciones, etc.).

Os seguiremos informando del proceso…

Si te ilusiona el proyecto y quieres colaborar de alguna forma, ponte en contacto con nosotros.

Seguro que tienes mucho que aportar, anímate!!