El temporal nos ha traído nieve, mucho frío e inconvenientes, agravados por la mala gestión y la falta de previsión por parte de este Ayuntamiento que nos debería dar servicios en vez de excusas e improvisación. Nuestro barrio, Vereda de los estudiantes, ya sufría antes de este temporal por su aislamiento pero en este momento, con calles convertidas en pistas de patinaje, se ofrece un panorama desolador y nuevamente los vecinos y vecinas nos sentimos abandonados. Pero no es todo negativo. Como se está demostrando durante la pandemia, solo el pueblo salva al pueblo, y en este caso se vuelve a cumplir. Los vecinos y vecinas nos estamos organizando: para que nuestros mayores puedan ir a la compra sin dejarse la vida en ello, o para que cuando se abran las clases nuestros niños, niñas y jóvenes vayan seguros a sus centros escolares. Sobran los motivos, pero sobre todo sobra dignidad en las personas que de forma altruista trabajan por su barrio. Ese calor ya se empieza a notar en las calles porque… ¡el Candil se vuelve a encender!
VENI@: GRACIAS POR VUESTRO TRABAJO
AVV Miguel Hernández (Vereda de los estudiantes)